Que Hacemos

Amigos de la Madre Tierra se rige por el principio de Vivir Bien, cuyos principios clave son los siguientes:

Armonía con la Naturaleza: Los seres humanos somos custodios, no dueños, de la naturaleza, con una relación recíproca que enfatiza el biocentrismo.

Enfoque comunitario: El bien de la comunidad prevalece sobre el beneficio individual, incluyendo elementos no humanos como plantas y animales.

Sensibilidad cultural: Arraigada en cosmologías indígenas (p. ej., quechua, aimara, guaraní), valora el pluralismo y la inclusión lingüística.

Crítica del capitalismo: Rechaza las economías de mercado no reguladas y el desarrollo antropocéntrico, promoviendo perspectivas de crecimiento sostenible.

Vida moral o ética: Vivir con ética y honestidad, tomando decisiones que se alineen con los valores personales o espirituales para llevar una vida virtuosa de acuerdo con la propia conciencia.

Vivir Bien se centra en las relaciones entre las personas y entre las personas y la naturaleza. Estas relaciones se consideran esenciales para construir una sociedad socioeconómicamente sólida y resiliente frente al caos climático.

Es necesario otorgar mayor autoridad y autonomía a pueblos, ciudades y municipios. Los habitantes locales son quienes mejor pueden afrontar los impactos del caos climático en sus propias comunidades, ya sean sociales, económicos o ecológicos.